En este artículo vamos a hablar del regreso a clases, especialmente, sobre tres estrategias que podemos implementar para comenzar un nuevo año escolar, con éxito. Estas ideas y estrategias son beneficiosas tanto para nuestros estudiantes como para nosotros mismos.

Todo inicio de clases conlleva enfrentarnos con el cambio. Estos pequeños cambios que nos presenta la vida son una valiosa oportunidad para prepararnos a los cambios futuros, que son innevitables. 

Con esto en mente, ¿qué podemos hacer para guiar a nuestros estudiantes durante este proceso de cambio y aprovechar la oportunidad de conectar con ellos, nos solo como sus maestros, terapistas o padres, sino como seres humanos, de forma empática?

3 (tres) estrategias que podemos implementar para lograrlo:

  • Preparar tu espacio para el éxito
  • ¿Quiénes somos y por qué estamos aquí?
  • Planificar, implementar y adaptar desde el corazón

Estrategia #1 Prepara tu espacio para el éxito:

Estos primeros días de regreso en la escuela son ideales para conocer o rencontrarnos con los espacios donde estaremos interactuando con nuestros estudiantes, colegas, personal de la escuela, padres y comunidad.

Estos días nos ofrecen la oportunidad de evaluar nuestros espacios, organizarlos y diseñarlos de forma creativa, práctica y pensada en función al impacto positivo que pueden tener en nuestros estudiantes, la dinámica de la clase o la sesión, y el ambiente que queremos cultivar juntos durante el resto del año.

Si bien cultivar este espacio es un trabajo compartido con los estudiantes y va a verse transformado durante el curso del año, antes de que ellos y ellas crucen por la puerta ya nosotros debemos haber evaluado el espacio y los recursos que tenemos.

Con recursos no nos referímos a decoraciones, a lo material que podamos comprar o que nos puedan facilitar, sino a crear.

Desde el primer día podemos mostrarles a nuestros estudiantes el valor de trabajar con lo que tenemos, ya rea reciclando, reusando, reinventando y creando.

En la metodología Montessori uno de los elementos fundamentales, lo que llaman el “ambiente preparado”, es lo que tenemos que tener en mente.

  • ¿Cómo estamos preparando nuestros ambientes para recibir a los estudiantes?
  • ¿Hemos considerado como los diferentes factores que impactan nuestro ambiente pueden influir en el aprendizaje y el desempeño?
  • ¿Qué elementos están dentro de nuestro control y que podemos cambiar, modificar o de los cuales podemos sacar provecho?

Táctica: Recorre el salón, cuarto o espacio de terapia desde la perspectiva del estudiante, desde su nivel visual, desde su alcance corporal. ¿Es mi espacio accesible, esta la información visible, están los materiales que ellos necesitan a su alcance, que otras cosas están a su alcance que deben estar en un lugar seguro?

Hazte éstas y otras preguntas recorriendo el espacio desde su nivel.

Puedes hacer de esta una actividad colaborativa, invitando a algún colega a que pretenda ser tu estudiante y te dé feedback del espacio. Otros ojos y perspectivas son muy útiles y muchas veces hacen la diferencia.

Estrategia #2 Introducciones: ¿Quiénes somos y por qué estamos aquí?

Ya sea que estás trabajando con un estudiante nuevo, grupo de estudiantes nuevos, con un estudiante o estudiantes que ya conocias, ya sea que estás sola o con un asistente o apoyo, todos los participantes de la experiencia dentro del espacio de aprendizaje deben saber quienes son, y la razón por la que están allí.

Este es un momento ideal para clarificar o establecer roles, responsabilidades, metas y objetivos en común, como una comunidad de aprendizaje.

Herramienta: Como sabrás, hay muchas herramientas que facilitan el proceso de presentarse y compartir un poco sobre quienes somos, y algunos detalles sobre nosotros que pueden ayudarnos a comezar a encontrar las cosas que tenemos en común, en vez de resaltar solo las diferencias.

De igual forma, conocer sobre los gustos de nuestros compañeros y de nuestra maestra y/o terapista, nos hace darnos cuenta que estamos en una espacio lleno de diversidad, y puntos de vista.

Estrategia #3 Planifica, implementa y adapta desde el corazón

En estos primeros días de clases debemos ser especialmente sensibles al impacto emocional que este cambio puede tener en nuestros estudiantes.

Debemos tratar de planificar y ejecutar nuestros planes desde la empatía.

Una de las cosas que esto nos debe hacer pensar, es en desarrollar nuestros planes de forma flexible, previendo que los mismos podrán cambiar, transformarse o ser adaptados de acuerdo a la valiosa información que vamos obteniendo y descubriendo de nuestros estudiantes en el camino, gracias a las actividades de introducción grupal, individual, y a nuestra observación.

Podemos compartir con nuestros estudiantes, en dinámicas grupales o conversaciones individuales, así como durante nuestras entrevistas con sus padres y familiares, el hecho de que nadie esta exento de sentir una diversidad de emociones durante los primeros dias de clases, y durante cada etapa del año escolar.

Compatir nuestra vulnerabilidad no nos hace perder nuestra credibilidad, ni nuestro expertise, nos hace mas humanos y mas accesibles. Y eso es lo que queremos, que nuestros estudiantes y sus familias nos vean como profesionales en los que pueden confiar, porque todos somos del mismo equipo.

¡Podemos crear esa conneción y sentar las bases para cultivar esa confianza desde el primer día!

Táctica: Seguir los principios del modelo HEART (por sus siglas en inglés) y partir de la construcción de experiencias de aprendizaje soci-emocional.

  • Honra tus emociones
  • Elije tus respuestas
  • Aplica empatía
  • Reaviva tus relaciones
  • Transforma con propósito

Libro recomendado: Teaching with the Heart in Mind

Así como estas hay otras estrategias y actividades que podemos utilizar, modelar y compartir con nuestros estudiantes durante los primeros días de clase.

La invitación es a no dejar estas estrategias solo para los primeros días de clase. El calendario escolar esta lleno de oportunidades para poner en práctica destrezas de adaptación al cambio, de inteligencia emocional y de aprendizaje socio-emocional.

¡Éxito!